Historias vividas en Consulta

Recuerdo a aquel niño llamado V. Estaba siendo víctima de bullying. Había dado el primer paso de hablar con sus padres y contarle lo que estaba padeciendo. Así llega a mi consultorio.

Acurrucado en el sillón reclinado para atrás, su cuerpo hundido, sus ojos tristes, apenas se lo escuchaba hablar (Postura 1)Le invito a que me cuente qué le sucedía. Luego de narrar situaciones de violencia psicológica sobre todo  burlas, concluye diciéndome: “Me dicen que soy puto”.

Ante mi respuesta y cuál es el problema si eligieras serlo?, vos sos lo que sos y lo que elijas ser. Sus ojos se agrandaron y se sentó. Prosigo diciéndole y si fuese tu elección? A quién le importa?. El límite a tu intimidad lo pones vos. Por lo tanto te sugiero que la próxima vez, con voz firme y alta le digas a tu compañero que ya no se meta mas con vos! Se incorporó y con sus ojos grandes prestó atención (Postura 2). Le decís que vos no te burlas de él que lo aceptas como es y que queres que él haga lo mismo con vos.

Acto seguido lo practicamos con sus tonos de voz, con sus posturas corporales y cuando se escuchó, se sentó de forma erguida, sacó pecho y elevó su voz (Postura 3). Había comprendido que ya nadie iba a insultarlo, ni molestarlo, que el poder y el  límite estaban de su lado.

Hoy V. es un niño muy vivaz que NO eligió la homosexualidad y SI eligió no ser víctima de violencia. Fue su decisión.

Clr. Silvia R. Gomez

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