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Maneras de manipular
¿Quién no se ha sentido alguna vez víctima de algún/a amigo, pareja, compañero de trabajo, jefe o familiar manipulador? Por otro lado, ¿quién no ha influido alguna vez en alguien para conseguir lo que quería. En el en tal modo, todas, todas, lo hacemos en alguna oportunidad, hay personas que hacen de él su perfil de actuación a veces de manera más incuestionable, otras con interpretaciones sutiles consiguen que los demás hagan o se sientan exactamente tal como ellos quieren. No obstante, muchos pueden ser conscientes de su bisagra por haberlo integrado a su personaje o son personas incapaces de responsabilizarse de sus actos manipulativos.
El perfil del manipulador en sus principales formas es una a la víctima. Como lo hace, se sitúa como una persona desgraciada a la que le pasa de todo. El mundo exterior es percibido como malo, desagradecido e injusto. Usando la queja y el chantaje emocional, a veces también juega el papel de pobre desvalida, desvalido al que hay que ayudar y consigue que el otro se sienta tan mal ante sus desgracias que se vea casi obligado a proporcionarle lo que necesita. A veces pide lo que quiere directamente, aunque por regla general, lo hace de forma indirecta y frecuentemente usa su salud como manera de victimizarse. Compara tus problemas con los suyos y consigue que parezcan una ridiculez. ¿Tienes dolor de cabeza? Pues a mí me han descubierto una úlcera de estómago, que obtiene atención, ayuda, cariño, compasión. Consigue eludir sus responsabilidades y que sean los demás, los que se hagan cargo.
Ojo con caer en su trampa. Compadecerla solo alimentará su poder y os perjudicará a ambas. Intenta verla como una persona con escasos recursos emocionales, que necesita mucha tensión y sentirse querida de esta forma tan negativa y pobre.
1.El liante. ¿Cómo lo hace? El liante consigue darle la vuelta a todas y cada una de las cosas que dices para ponerlas a su favor. Suele ser inteligente por medio del discurso y de razonamientos que parecen de lo más lógicos, te acaba haciendo dudar hasta de lo que tú misma has dicho. Da igual la razón que le des o las argumentaciones que puedas hacer, siempre parecerá que tiene razón, jamás reconocerá que no la tiene y tergiversará historias, hechos, palabras y todo lo que se le ponga por delante en favor de sus intereses. En su versión más extrema, pasa delirante a mentiroso llegando a inventarse cualquier cosa que obtiene, aparte de salirse con la suya, obtiene una cierta superioridad intelectual, quedando como la razonable y lógica. Ojo con darle cuerda a su discurso, digas lo que digas, lo usará en tu contra. Expresa lo que piensas y sientes de manera clara y concisa y después retírate. No entres en su juego o te verás en un bucle sin fin
2.El agresivo, ¿cómo lo hace?
Provocar, gritar, enfadarse, acusar, intimidar, para este tipo de manipuladores, la mejor defensa es un buen ataque. Usa la agresividad y la provocación para dominar a las demás y busca crear un sentimiento de miedo a enfrentarse con él. En las personas más agresivas puede llegarse al insulto e incluso a la agresión física. La mayoría de veces se sale con la suya porque los demás ceden para evitar entrar en un conflicto más violento y desagradable punto punto que obtiene, hacerse con el control de la situación, sentirse superior a través de su fuerza y reafirmar su poder. Ojo con puntos si tienes dificultades para confrontar, este tipo de manipulador siempre te ganará la partida.
3.El seductor. ¿Cómo lo hace?
Te dice lo estupenda que eres, lo bien que lo haces todo y lo fantástico que es estar a tu lado. Juega con tu autoestima, la alimenta para hacerte sentir bien y ganarse tu confianza. A veces puede buscar la cercanía, la complicidad y la intimidad demasiado pronto y con prisas con el objetivo de hacerse imprescindible en tu vida y ocupar un gran espacio para poder manipularte a su favor. ¿Qué obtiene? Sentirse especial, imprescindible, muy importante para el otro, crear una imagen de buena persona que solo piensa en los demás, tener argumentos para que luego cedas a sus demandas. Ojo con las personas que nada más conocerte quieren parecer tu mejor amiga y que se muestran extrañamente cariñosas y cercanas.
4.El dependiente. ¿Cómo lo hace?
El estilo de pendiente va muy unido al de víctima usando el chantaje emocional y la culpa como punto fuerte de poder sobre los demás. Se establece como un pobre desvalido que necesita de nuestra ayuda porque no puede hacer las cosas por sí misma. Igual que el halagador, también juega con nuestro ego haciéndonos sentir especiales, imprescindibles, salvadores y fuertes. También puede usar la infravaloración como arma. No valgo nada. ¿Qué obtiene? Atención, ayuda, cariño, compasión, eludir sus responsabilidades y provocar sentimientos de superioridad en la persona que le ayuda. Ojo con caer en el rol protector y alimentar una relación perjudicial para ambas, peligrosísima la combinación de un dependiente con un seductor.
Estos estilos manipulativos pueden combinarse entre sí también dependiendo de las circunstancias y personas implicada.
La manipulación es un comportamiento que implica influir o controlar a las personas de una manera deshonesta o engañosa para obtener lo que uno quiere. A menudo, la manipulación se realiza sin que la persona manipulada se dé cuenta, lo que la convierte en una práctica insidiosa y tóxica en las relaciones personales, laborales o familiares.
Aunque no es ético ni saludable manipular a los demás, entender las estrategias comunes de manipulación puede ayudar a reconocerlas y protegerse de ellas. Aquí te comparto cinco maneras comunes de manipular:
1. Culpar o hacer sentir culpable (Manipulación emocional)
Una de las tácticas de manipulación más comunes es hacer que la otra persona se sienta culpable por algo que no es necesariamente su responsabilidad. El manipulador utiliza la culpa para controlar las acciones o las decisiones del otro.
- Ejemplo: “Si realmente me quisieras, harías esto por mí.” o “Mira todo lo que he hecho por ti, ¿y esto es lo que me das a cambio?”
El manipulador puede aprovechar los sentimientos de responsabilidad o compasión del otro para hacer que cedan a sus deseos, sin importar si es justo o apropiado.
2. Gaslighting (Manipulación psicológica)
El gaslighting es una técnica psicológica de manipulación en la que el manipulador distorsiona la realidad de la otra persona, haciéndola dudar de su percepción, memoria o juicio. Esta táctica busca que la víctima pierda confianza en sí misma y en sus propias experiencias.
- Ejemplo: El manipulador puede decir: “Eso nunca pasó, estás inventando cosas.” o “¿Estás segura de que eso es lo que pasó? Yo no lo recuerdo así.”
El gaslighting es una forma muy tóxica de manipulación, ya que socava la estabilidad emocional de la víctima y puede llevarla a sentirse insegura o confundida.
3. Victimización (Manipulación por lástima)
El manipulador puede presentarse como la víctima para ganar simpatía y obtener lo que quiere. Este tipo de manipulación apela a la compasión de los demás, haciendo que se sientan responsables de ayudar al manipulador, incluso cuando la situación no lo justifica.
- Ejemplo: “Nunca me entienden, todo me sale mal, siempre soy yo el que pierde.” o “Es que no tengo a nadie que me apoye, ¿por qué nadie me ayuda?”
Al asumir un papel de víctima, la persona manipuladora busca que los demás sientan lástima por ella y hagan concesiones que de otro modo no harían.
4. Condicionar el amor o la aceptación (Manipulación afectiva)
Este tipo de manipulación se da cuando alguien condiciona su afecto o amor en función de lo que la otra persona hace o deja de hacer. Se utiliza la amenaza de retiro del amor, la aprobación o el cariño como una herramienta para obtener algo.
- Ejemplo: “Si no haces esto por mí, no sé si te seguiré queriendo.” o “Si realmente me respetaras, no me harías esto.”
El manipulador juega con la inseguridad emocional de la otra persona para que ceda a sus demandas, utilizando el amor como una moneda de cambio.
5. Desviación o evasión de responsabilidad (Manipulación a través del desvío)
El manipulador puede evadir la responsabilidad de sus propias acciones al desviar la culpa hacia otra persona o hacia circunstancias externas. Esta táctica sirve para evadir la rendición de cuentas y evitar confrontaciones.
- Ejemplo: “No pude hacerlo porque tú no me ayudaste.” o “Es culpa de ellos, no mía, que esto haya salido mal.”
Al evitar ser responsables de sus propios errores, el manipulador hace que otros asuman las consecuencias de sus acciones y que sus propias fallas queden sin cuestionamiento.
Reconociendo y protegiéndose de la manipulación
Reconocer la manipulación es el primer paso para protegerse de ella. Aquí hay algunas formas de protegerte:
- Mantén la conciencia de tus límites y necesidades: No te dejes influenciar por tácticas emocionales. Es importante saber lo que es adecuado y lo que no lo es en una relación.
- Confía en tu intuición: Si algo no te parece correcto o sientes que estás siendo presionado a hacer algo en contra de tus deseos, es probable que haya manipulación involucrada.
- Establece límites claros: No tengas miedo de decir «no» cuando algo no te parezca justo o adecuado. Los manipuladores a menudo se aprovechan de personas que no son firmes en sus límites.
- Busca apoyo externo: Hablar con amigos, familiares o terapeutas de confianza puede ayudarte a obtener una perspectiva más clara y objetiva sobre una situación de manipulación.
- Fomenta la autoconfianza: Si te sientes seguro en tu propia toma de decisiones y valoras tu bienestar, será más fácil resistir la manipulación.
En resumen
La manipulación es una forma de control emocional que puede tener consecuencias dañinas en las relaciones y la salud mental. Reconocer las tácticas de manipulación y aprender a establecer límites saludables son pasos cruciales para protegerte y evitar ser manipulado. Si te encuentras en una situación de manipulación, es fundamental confiar en tus instintos, poner en práctica la comunicación asertiva y, cuando sea necesario, buscar ayuda profesional.