El vínculo terapéutico

Una relación de ayuda profesional se establece cuando se alcanza la interacción e
integración de dos motivaciones y seis condiciones:
Las motivaciones provienen, en primer lugar del consultante desde la necesidad de recibir la ayuda para conectarse con el cambio y la transformación. el desarrollo personal, el empoderamiento de mayores auto recursos y el necesario contacto con el ambiente.

En segundo  lugar la motivación proviene del profesional psicológico desde el deseo de brindar la ayuda que el consultante requiere, desde la predisposición actitudinal y la formación profesional puesta al servir del otro. Formación imprescindible de actualizar.
Respecto a las condiciones se destaca que ambas personas (consultor/consultante), entren en contacto. De parte del consultante es requisito que se encuentre en estado de incongruencia interna, de vulnerabilidad o angustia y que pueda percibir, aunque sea minimamente, que el profesional esté en congruencia interna y que experimente sentimientos de aceptación incondicional, empatía de su marco de referencia y escucha activa. Estos tres factores: empatía, aceptación positiva incondicional y congruencia son imprescindibles para el ejercicio de la profesión.

De no estar presentes estas tres actitudes básicas, y no lograr establecerse en el vínculo terapéutico ya sea por patologías, estructuras muy rígidas y/o dificultades en las percepciones, el proceso terapéutico desde el counseling no pueden llevarse a cabo.

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